El color en la oficina 


Los colores afectan a las personas 


El color nos rodea de tal manera que nos parece lo más natural del mundo. Estimula nuestros sentidos y hace que nuestras vidas sean más interesantes y variadas.

La emoción y la intuición predominan en el ser humano, mientras que lo racional es menos importante de lo que creemos.

El color influye directamente sobre la presión de la sangre, los músculos y los nervios y provoca importantes asociaciones en el cerebro humano. Por lo tanto puede tener efectos estimulantes o relajantes.

Los expertos coinciden en que el color, quizás más que cualquier otro elemento de diseño, es crucial para definir el espíritu y la función de un espacio, ya sea una oficina, un restaurante, un hospital o una sala de estar.

El hecho de que el color tenga un claro impacto físico, emocional y en nuestra conducta, aconseja utilizarlo de manera consciente en el entorno de trabajo para dar soporte a las diferentes actividades.


El uso emocional del colorUso emocional o práctico del color 

En general, las personas desean un entorno armonioso. Quieren que el color les estimule, sin llegar a confundir ni estresar. Prefieren colores suaves y claros que humanicen su entorno como, por ejemplo, los colores pastel cálidos en amarillo y beige.

Por razones prácticas, los colores neutros, como el gris metalizado y los tonos antracita, se utilizan a menudo en las oficinas. No obstante, un toque de color en un tirador no es suficiente para crear un equilibrio agradable. Todos los elementos son importantes: la alfombra, las paredes, y por supuesto el mobiliario.

En el otro extremo, una fuerte exposición al color (por ejemplo con los colores de la identidad corporativa de la compañía), si no se adapta a las actividades desarrolladas, puede resultar agresiva para las personas y tener efectos negativos en su productividad.


Colores ergonómicos en la oficinaColores ergonómicos en el puesto de trabajo

Las preferencias culturales, geográficas y personales influyen en la actitud hacia el color. Dado que cada persona reacciona de manera diferente ante el color, el entorno ideal debería ser muy personal, algo que es difícil lograr en una oficina.

Esto pone de manifiesto la importancia de los colores ergonómicos en el puesto de trabajo.
 
El campo de visión del usuario en su puesto (superficies de trabajo y pantallas) es especialmente decisivo en lo que al bienestar se refiere. Colores no ergonómicos, como pantallas rojas que sobreexcitan, o un alto contraste entre tableros negros y papel blanco, dificultan la concentración produciendo fatiga ocular y estrés. Por lo tanto, las empresas que decidan rediseñar sus oficinas deberían poner mayor atención en los puestos de trabajo permanentes que en las zonas de recepción o de paso.


Contraste de colores en un puesto de trabajo.Contraste de colores entre diferentes zonas de trabajo

Para prevenir la monotonía, el uso del color debería cambiar en función de las actividades llevadas a cabo en los distintos entornos, pero siempre evitando un excesivo contraste de colores en un mismo entorno.

Un equilibrio adecuado de colores, materiales y texturas puede proporcionar el tipo de estimulo sensorial que necesitamos para ser creativos y productivos en el trabajo. Los matices de colores y los diferentes grados de transparencia y de luminosidad pueden ayudar a crear este entorno diversificado.